Wrestling Lore: El incidente de Vader y Stevie Ray
Preparar el escenario
El 20 de noviembre de 1993, en el Pensacola Civic Center, la WCW presentó Battlebowl. El concepto era “La Lotería Letal”, en la que los enemigos se emparejaban aleatoriamente como equipos. Aunque el evento estaba diseñado para un drama guionizado, un combate se convirtió en un caótico “tiroteo” -un enfrentamiento físico real- que dejó atónitos al público, a los vestuarios e incluso al “Monstruo” Campeón del Mundo. Uno de los mejores y más divertidos lucha libre profesional brotes de la historia.
El partido contó con el legendario trío de Cactus Jack y Big Van Vader contra el sobrepasado Charlie Norris y la mitad de Harlem Heat, Stevie Ray. En aquel momento, Vader era el heel más temido de la industria, un objeto inamovible de puro poder. Pero esta noche, el ego y la inexperiencia acabarían con la ilusión.
El Conflicto: Cuando las cosas se torcieron
La tensión se desató casi al instante. Vader, conocido por su estilo “duro” (contundente), le propinó un devastador «clothesline» al inexperto Charlie Norris. El golpe fue tan fuerte que dejó a Norris prácticamente noqueado sin que llegara al suelo. En lugar de retroceder, Vader se puso aún más agresivo y siguió apaleando a un Norris indefenso.
Presintiendo un desastre, Cactus Jack (Mick Foley) hizo lo más profesional: entró y llevó físicamente al aturdido Norris de vuelta a su esquina para que Stevie Ray pudiera entrar. Cuando Stevie Ray atravesó las cuerdas, no se ciñó al guión. Se enfrentó a Vader por su falta de profesionalidad hacia su compañero. El ego de Vader se encendió, volvió a entrar en el ring sin una etiqueta, y el “trabajo” se convirtió en un “tiroteo”.”
El Clímax: La prueba de la realidad
Lo que ocurrió a continuación no fue una coreografía. Stevie Ray, conocido por su legítima potencia, intercambió “asaltos en vivo” (puñetazos reales) con el Campeón del Mundo. En un momento impactante para los aficionados presentes, Stevie Ray asestó un golpe que derribó a Vader, de 450 libras, a la lona.
Esto fue un desastre para la narrativa de la WCW; Vader era su monstruo, y verle castigado en un combate real amenazaba su aura de invencibilidad. El árbitro intervino frenéticamente, empujando a un aturdido Vader fuera del ring. El “Mastodonte” veía visiblemente las estrellas. El combate terminó cojeando con una Powerbomb peligrosamente descuidada sobre Norris, pero el daño ya estaba hecho: el telón se había corrido.
El punto de vista del coleccionista: Llevar las leyendas a la estantería
Para los coleccionistas, este combate es un recordatorio de lo que estaba en juego físicamente en la lucha libre de los 90. Encontrar estas figuras nos permite recrear una época en la que la línea entre el personaje y la realidad era muy fina.
- Big Van Vader: Ya sea el clásico Galoob o un moderno Élite de Mattel, una figura de Vader es esencial para cualquier exposición de “Monstruos”.
- Stevie Ray: A menudo eclipsado por su hermano Booker T, la figura de Stevie Ray representa la dureza y la actitud “sin tonterías” que mantenía a raya al vestuario.
- Cactus Jack: El pacificador de esta noche caótica, las figuras de Foley son imprescindibles para cualquier historiador de la era “Hardcore”.
Conclusión: El legado de Battlebowl ‘93
El incidente entre Vader y Stevie Ray en el Battlebowl del 93 sigue siendo una anécdota fascinante en la historia de la lucha libre. Fue una combinación explosiva de ego, inexperiencia y profesionalidad a medio desarrollar. Aunque esto no fue lo que Vader... el último incidente con disparos, nos sirve para recordar que detrás de cada figura de acción y cada historia guionizada hay deportistas de verdad con un orgullo auténtico. En Fantasy Action Figures celebramos estos momentos, en los que la mitología del ring se une a la realidad de las leyendas.
Compruébalo también: El combate soñado que nunca fue: Sting contra The Undertaker





